Movilización cívica en tiempos de pandemia
La pandemia causada por el nuevo coronavirus, como bien se sabe, ha llevado a tragedias en todo el mundo. Pero también ha llevado al fortalecimiento de la solidaridad y la cooperación humanas.
România Internațional, 13.05.2020, 17:12
La pandemia causada por el nuevo coronavirus, como bien se sabe, ha llevado a tragedias en todo el mundo. Pero también ha llevado al fortalecimiento de la solidaridad y la cooperación humanas. En Rumanía, muchas asociaciones no gubernamentales e iniciativas cívicas o privadas apoyan las áreas vulnerables y a las personas más severamente afectadas por los efectos socioeconómicos de la pandemia. Un ejemplo es el Fondo de Emergencia para hospitales lanzado al comienzo de la crisis por la asociación “Salvad a los Niños” de Rumanía, una asociación que ha estado colaborando con hospitales de maternidad y unidades médicas durante muchos años. Y ahora el dinero donado por empresas y personas privadas para este fondo se destina a los que están en la primera línea de la lucha contra el virus, ha dicho Ștefania Mircea, representante de la organización “Salvad a los Niños”.
“El sistema médico rumano ha entrado en esta lucha con las vulnerabilidades que todos conocemos, por lo que necesitamos más para ser responsables y solidarios. La vida de todos depende de los médicos que están en la barricada, y un médico sin protección se pone en peligro y pone a los que lo rodean. El médico y el personal médico son, por desgracia, los más expuestos, porque no se quedan en casa. Están en la primera fila de la lucha contra la pandemia, que, como sabemos, ya se ha cobrado tantas vidas en el mundo. Y sin equipo de protección y equipo médico, no pueden salvarnos, ni a nosotros ni tampoco a ellos mismos. Hemos recibido solicitudes de médicos en el país que necesitan equipo médico o de protección. Registramos las solicitudes en una lista e intentamos llegar con nuestras donaciones a las zonas donde hay mayor necesidad.”
Las donaciones pueden hacerse a través de una cuenta bancaria abierta especialmente para este fondo de emergencia, y también a través de SMS. Hasta ahora, la cantidad donada ha alcanzado unos 500.000 euros, de los cuales se han comprado alrededor de 135.000 equipos y materiales médicos. 35 unidades médicas y de atención al paciente y 74 consultorios de medicina familiar en 17 distritos se han beneficiado de la ayuda de “Salvad a los Niños”. Además, las donaciones incluyen ventiladores, un sistema de ultrasonido portátil, dispositivos de desinfección, equipos de limpieza y desinfección para salones y quirófanos, guantes, gorras, batas, monos y viseras. También hemos recibido tres incubadoras para bebés prematuros y desinfectantes. Pero quizás el aspecto más impresionante de esta campaña es la movilización de la gente común. Del total de las donaciones, unos 92.000 euros proceden de personas físicas.
Ștefania Mircea.
“Es impresionante ver cómo la gente común ha entendido que se necesita solidaridad. Incluso uno de los médicos con los que trabajamos ha hecho un llamamiento entre sus pacientes y las personas han comenzado a donar desde la cantidad más pequeña hasta la más grande para ayudar al sistema médico. Es impresionante. Todavía se dice que estamos atravesando una época de guerra. Por lo tanto, la necesidad de la humanidad era muy grande. En tiempos de crisis, hay gente que quiere ayudar a los demás, y agradecemos sinceramente a los que nos han apoyado hasta ahora y animamos a las personas a que continúen participando y donando independientemente del nivel y la forma de su contribución.”
Los ancianos, especialmente los necesitados y los que están solos, también tienen más riesgo de contagio durante este período. La Asociación SNK, a través de sus proyectos Séneca Ecólogos y la Editorial Séneca, la primera editorial ecológica en Rumanía hace, en tiempos de pandemia, lo que siempre ha hecho: promueve la responsabilidad, esta vez hacia los ancianos a través del programa «Nuestros abuelos». «Donamos y entregamos productos alimenticios e higiénicos de manera segura a personas mayores vulnerables» es el lema bajo el cual comenzó este programa. Inicialmente previsto solo por un mes, el proyecto se ha ampliado porque, al ayudar a los ancianos, los de la Asociación Séneca han encontrado otras personas vulnerables, como jornaleros, madres solteras, personas desempleadas o en paro técnico. Por lo tanto, se necesitaban donaciones de empresas y ciudadanos, ha dicho Anastasia Staicu, representante de la Asociación SNK.
“En el primer mes, llegamos a 85 abuelos, y actualmente ayudamos a 700 personas, de 24 distritos y más de 30 localidades. También llegamos a zonas más aisladas. Por supuesto, también ofrecemos ayuda en Bucarest, e intentamos llegar a lugares menos accesibles, en todo el país. Solo en el primer mes el proyecto se desarrolló únicamente con el dinero de la asociación. Luego, cuando anunciamos que queríamos continuar, se nos unieron varias personas, miles de personas de la Comunidad Declic que han donado. Y me parece extraordinario que estas personas hayan decidido compartir sus pequeños recursos con otros. Sus donaciones nos han impresionado. Han alcanzado la cantidad de casi 80.000 euros con los que podemos ayudar a unas 700 personas al mes. Tenemos un plan semanal y no solo tenemos casos individuales. Por ejemplo, también ayudamos a 250 personas en 15 centros para ancianos en Giurgiu (sur). También en Giurgiu llevamos paquetes a hogares para niños y hogares para personas con discapacidades. Todo lo que recibimos nos ayuda mucho para ayudar aún más.”
Cada semana, los voluntarios de SNK traen a sus beneficiarios tres paquetes individuales de alimentos y productos de higiene: aceite, leche, pan, frascos de pasta de tomate y zacuscă (comida rumana-pisto de verduras), zanahorias, limones, pasta de dientes, jabón y paños de cocina. Y el proyecto podría continuar incluso después del final del estado de emergencia y el levantamiento gradual de las restricciones. Anastasia Staicu:
“Mientras nuestros recursos lo permitan, continuaremos. Del mismo modo, siempre y cuando las personas estén en estado de alerta. Sin embargo, esperábamos que se encontraran soluciones a nivel estatal en unos pocos meses. Todas las iniciativas privadas de autoayuda de este período son un escudo que protege a los más vulnerables en tiempos de crisis, pero esperamos que, más adelante, las autoridades intervengan para hacer su trabajo.”
Hasta entonces, la solidaridad mostrada por los donantes privados en estos casos sigue siendo una de las ganancias de este período extremadamente difícil.
(Versión española: Simona Sarbescu)